Fuero guipuzcoano

 

Fuero guipuzcoano

Es de mencionar la protección de este producto en el fuero Gipuzkoano. Se prohíbe también la introducción de sidra extranjera, a menos que esto se haga después de consumidas las de la provincia. Es abundante la documentación sobre tasas e impuestos de la sidra y de la manzana, y aparecen innumerables acuerdos tomados en los Ayuntamientos de esas épocas por los Concejos correspondientes, haciendo respetar las leyes prescriptas en los Fueros Vascos.

Es de destacar, en la Edad Media, la relación de los pescadores con la sidra: ya que los pescadores vascos que iban a Groenlandia y Terranova a la pesca del bacalao y la ballena, llevaban cantidad de barricas de sidra en las bodegas de sus barcos. Esta práctica fue decayendo paulatinamente junto con la pesca de la ballena.

El declive de la importancia de la manzana comienza con la introducción del maíz en territorio vasco, que como alimento básico, fue ganando terreno a las plantaciones de manzana. Los manzanales fueron relegados a terrenos de segunda, y en muchos casos, reducidos en cantidad. Sin embargo, esta reducción de manzanales, no provocó la disminución en la elaboración de la sidra, que se mantuvo en consumo por encima de las demás bebidas.

A partir del siglo XVII, los manzanales del País Vasco empiezan a decrecer, en el interior, que se consideraba más como alimento que como bebida, sin embargo, y con ayuda de la actividad portuaria el consumo de sidra aumenta en las zonas urbanas. Este consumo se verá afectado con las modificaciones sufridas en el siglo XVII en la actividad pesquera del país, que perdió paulatinamente importancia. Ayudó al declive de la sidra, el aumento del consumo de vino producido en Álava, y sobre todo en Navarra.